Reducción de la mortalidad infantil: un paso hacia la justicia social
En medio de las tensiones sobre el sistema de salud colombiano, surge una reflexión necesaria sobre los avances que el país ha logrado en la protección de sus niños más vulnerables. El presidente Gustavo Petro compartió recientemente datos sobre la reducción de la mortalidad infantil en menores de 5 años, cifras que merecen un análisis cuidadoso y constructivo.
Los números que hablan de esperanza
Según los datos oficiales, durante el actual gobierno se ha registrado una disminución progresiva en las muertes de menores de 5 años: de 8.360 niños en 2022 a 5.255 en 2025. Esta tendencia representa vidas salvadas, familias que no han tenido que enfrentar la pérdida más dolorosa.
El análisis año por año revela que entre 2022 y 2023 se evitaron 1.304 muertes infantiles, entre 2023 y 2024 fueron 1.055 vidas preservadas, y entre 2024 y 2025, 746 niños más pudieron seguir creciendo junto a sus familias. En total, 3.105 menores de 5 años que hoy están con vida gracias a las mejoras en el sistema.
Una tendencia histórica de progreso
Es importante reconocer que esta reducción forma parte de un proceso histórico más amplio. Desde 2005, cuando fallecían 19.450 niños menores de 5 años, el país ha recorrido un camino de mejoras constantes. En 2010 la cifra bajó a 15.690, y para 2018 llegó a 13.760.
Esta perspectiva histórica nos permite valorar tanto los esfuerzos sostenidos de diferentes gobiernos como la continuidad de políticas públicas orientadas a proteger la infancia más vulnerable.
El compromiso con la transparencia
Mientras celebramos estos avances, es fundamental mantener la rigurosidad en el análisis de los datos. La transparencia en las cifras públicas fortalece la confianza ciudadana y permite evaluar con precisión el impacto de las políticas implementadas.
Los 3.105 niños que han dejado de morir representan un logro significativo que debe ser reconocido, al tiempo que nos recuerda que cada vida salvada es una victoria para toda la sociedad colombiana.
Hacia un futuro más justo
Estos avances en mortalidad infantil reflejan el potencial transformador de políticas públicas comprometidas con la equidad y la justicia social. Cada niño que logra superar sus primeros cinco años de vida tiene la oportunidad de contribuir a la construcción de un país más próspero y solidario.
El desafío ahora es mantener y profundizar estas tendencias positivas, garantizando que ningún niño colombiano pierda la vida por causas prevenibles. Es un compromiso que trasciende gobiernos y que requiere del esfuerzo conjunto de toda la sociedad.