Colegio de Envigado entre los 10 mejores del mundo por INVENTIPAZ
La educación pública colombiana vuelve a demostrar que, cuando se le apuesta a la comunidad y al conocimiento, los resultados pueden trascender fronteras. La Institución Educativa Comercial de Envigado fue seleccionada como una de las 10 ganadoras del Global Schools Prize 2026, en la categoría de Sostenibilidad, un reconocimiento que la posiciona entre los mejores colegios del planeta.
El logro es fruto de INVENTIPAZ, un proyecto educativo donde jóvenes estudiantes diseñan inventos tecnológicos para responder a problemas reales de sus comunidades. No se trata de ejercicios académicos desconectados de la realidad, sino de soluciones concretas que nacen desde el territorio y se piensan desde la vida.
Invenciones que cuidan la vida y el territorio
Entre los prototipos desarrollados por los estudiantes destacan una máquina que transforma humo en biocombustible, piernas robóticas antiminas, un cuello robótico para personas con esclerosis lateral amiotrófica y jardines purificadores del aire. Cada uno de estos inventos habla de una juventud que no solo aprende ciencia, sino que la pone al servicio de la dignidad humana y la reconstrucción del tejido social.
Las piernas robóticas antiminas, en particular, son un ejemplo poderoso de cómo la educación puede contribuir a la justicia transicional y a la reparación de quienes han sufrido las consecuencias del conflicto armado. Inventar para la paz no es una consigna, es una práctica cotidiana en este colegio envigadeño.
Un viaje que representa a toda una comunidad
La noticia llegó en dos momentos. Primero, la I.E. Comercial de Envigado y el ICAM de Ubaté quedaron entre los 50 finalistas de más de 3.000 postulados de 113 países, siendo los únicos dos representantes de Colombia. Días después llegó la confirmación definitiva: el colegio paisa era uno de los 10 ganadores, con una premiación de US$50.000.
El docente Jhon Alexánder Echeverri Acosta, licenciado en Ciencias Naturales y Educación Ambiental de la Universidad de Antioquia y líder del proyecto desde hace más de una década, viajó a Londres para recibir el galardón en el Education World Forum 2026, realizado en el Queen Elizabeth II Centre, cerca del Parlamento Británico. Era el único representante paisa entre los ganadores.
Para nosotros es un orgullo poder representar a Colombia a nivel mundial y dejar su nombre en alto. Lo más importante es que nuestros estudiantes están luchando por un ambiente sostenible. Todo se debe al trabajo en equipo.
El premio se queda donde debe quedarse
Todo proyecto que incluya robótica y nuevas tecnologías demanda recursos significativos. Por eso, la decisión de la institución es clara: los US$50.000 se destinarán a mejorar su laboratorio con nuevos equipos, impresoras 3D y, si es posible, drones. Además, una parte del premio se usará para dotar la sede de primaria con tecnología, sembrando desde temprana edad la semilla de la innovación.
Es una apuesta por la equidad territorial, porque cuando los recursos llegan a la educación pública de verdad, se multiplican en posibilidades para quienes más las necesitan.
Lo que viene: una rodilla que devuelve movilidad
El prototipo que actualmente desarrollan los estudiantes es una rodilla robótica inteligente para la tendinitis rotuliana, pensada para personas con problemas de movilidad.
El sistema utiliza electroestimulaciones para activar los músculos alrededor de la rodilla ayudando a mejorar la circulación sanguínea y favorecer el proceso de rehabilitación de las articulaciones.
Así lo explicó Juan López, uno de los jóvenes encargados del prototipado y la programación, demostrando que en este colegio los estudiantes no son receptores pasivos, sino protagonistas activos del conocimiento.
Por su parte, Paloma Múnera, líder de iteración, agregó que el sistema incluye una placa BBC Microbit que funciona como controlador principal y permite medir la temperatura en la zona de la rodilla mediante sensores, lo que ayuda a detectar posibles signos de inflamación.
Con este invento, el equipo se ha postulado al Premio Nacional al Inventor Colombiano 2026, certamen en el que ya han participado ocho veces y ganado en seis. Una trayectoria que ratifica lo que este colegio lleva demostrando hace 15 años: que la educación pública, cuando se le da la oportunidad y los recursos, puede transformar realidades.
INVENTIPAZ no es solo un nombre. Es una convicción. Es la prueba de que inventar y soñar van de la mano, y de que la paz se construye también con ciencia, con creatividad y con el compromiso de comunidades enteras que le apuestan a la vida.