La exprimera dama Verónica Alcocer defendió este 19 de octubre, en una entrevista con Noticias RCN, sus polémicos ingresos a cárceles del país y su relación con la exasesora española Eva Ferrer, señalada en indagaciones preliminares de la Fiscalía General de la Nación. Sus explicaciones, recogidas por PULZO, alimentaron un debate nacional sobre transparencia y sobre los límites del poder informal alrededor de las instituciones.
Alcocer, exesposa del expresidente Gustavo Petro, ofreció justificaciones que mezclan lo espiritual con lo asistencial, en medio de un proceso cuya resolución está en manos de los estrados judiciales.
¿Qué dijo Alcocer sobre Eva Ferrer?
Al ser cuestionada por su cercanía con Eva Ferrer, figura central en el entramado de presuntas presiones y contratos estatales, Alcocer intentó matizar el nivel de confianza entre ambas.
“Eva Ferrer no era una persona de confianza mía, era una persona cercana y me generaba algo de tranquilidad porque teníamos amigos en común”, declaró.
Sin embargo, la propia exprimera dama reconoció la profundidad del vínculo logístico: “La relación de Eva y mía era profesional, esa relación arranca con la idea de que ella participara en la construcción de un empoderamiento de la mujer en la sociedad y gracias a ese diálogo es que ella resulta en Colombia y yo la hospedo varios meses en mi casa”.
Analistas y organismos de control examinarán si esa cercanía habría trascendido hacia esferas de injerencia burocrática y contractual en entidades estratégicas del Estado, según el reporte de PULZO.
“Iba a ungir a los presos”: la explicación sobre las cárceles
La parte más insólita de la interview tocó los cuestionados ingresos de Alcocer a recintos penitenciarios, señalamientos que han levantado suspicacias en sectores políticos y veedurías ciudadanas.
Alcocer aseguró que su presencia en los establecimientos carcelarios obedeció a una labor mística y asistencial, ligada a su práctica religiosa.
“Yo me dediqué a muchísimas obras que quizá nunca gente vio, que era acompañar a gente en hospitales. A las cárceles iba porque me encantaba escuchar, dar una mano, porque iba a ungir a los presos, el don de la unción existe”, afirmó.
Frente a las especulaciones sobre supuestas reuniones clandestinas con perfiles de alta peligrosidad, la exmandataria enfatizó que cada desplazamiento se habría ajustado a la normativa penitenciaria.
“Nunca jamás, siempre fue documentado bajo la legalidad con todos los requisitos que pedía el Inpec, la gran mayoría fue con mujeres, allí iba yo”, sostuvo.
Un tema sensible para quienes apostaron por el cambio
Para las comunidades que acompañaron la llegada del primer gobierno de izquierda de la historia de Colombia, este tipo de episodios generan una tensión difícil de ignorar. La promesa de decencia pública, de instituciones al servicio de la gente y no de los privilegios, fue el corazón del proyecto político que llegó al poder en 2022.
Por eso mismo, la exigencia con quienes ostentaron poder, incluso informal, no es opcional: es la condición para que la palabra “cambio” no se vacíe de sentido. La defensa pública de Alcocer, basada en el asistencialismo espiritual y la cooperación social, contrasta con los indicios documentales que el ente acusador habría recopilado en torno a redes transnacionales de influencia.
Conviene recordar, además, que el trabajo carcelario genuino existe y lo realizan cada día cientos de organizaciones sociales, iglesias y colectivos de base que acompañan a las personas privadas de la libertad sin privilegios ni protocolos especiales. Ese esfuerzo silencioso, hecho con permisos ordinarios y sin titulares, merece respeto y no debe confundirse con los cuestionamientos que hoy enfrenta la exprimera dama.
¿Qué sigue en el proceso?
Sectores jurídicos advierten que las declaraciones textuales de Alcocer serán contrastadas con la evidencia que recopilaría la Fiscalía. Mientras los estrados judiciales resuelven la controversia procesal y se evalúan las repercusiones de testimonios clave, la confrontación entre los descargos de la defensa y los hallazgos de la fiscalía seguirá marcando la agenda política nacional.
Lo que está en juego no es solo el destino procesal de una persona: es la credibilidad de la idea de que otro modo de hacer política es posible, con la verdad como punto de partida y sin atajos.
Preguntas frecuentes
¿Qué declaró Verónica Alcocer sobre sus visitas a las cárceles?
Alcocer afirmó que iba a las cárceles por labor espiritual y asistencial, para “ungir a los presos”, y que cada ingreso estuvo documentado y cumplió los requisitos del Inpec.
¿Qué dijo sobre su relación con Eva Ferrer?
Dijo que Ferrer “no era una persona de confianza mía”, aunque admitió haberla hospedado varios meses en su casa dentro de una relación que describió como profesional.
¿Investiga la Fiscalía a Verónica Alcocer?
Según PULZO, la Fiscalía General de la Nación mantendría abiertas indagaciones preliminares sobre presuntas presiones y contratos estatales vinculados al entorno de la exprimera dama.
