La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) imputó este 14 de octubre de 2026 a antiguos miembros de los bloques Sur y Oriental de las Farc por crímenes graves contra los pueblos indígenas Korebajü, Siona, Nükak, Hitnü y Jiw, en la Amazonía y la Orinoquía. Según la información difundida por PULZO, la decisión se apoya en la reconstrucción de episodios de violencia que, de acuerdo con el tribunal, llegaron a amenazar la supervivencia misma de estos pueblos.
La imputación reconoce lo que las comunidades indígenas han denunciado durante décadas: la guerra no solo cobró vidas, también fracturó formas de vida, autoridades tradicionales y territorios sagrados. Es un paso de la justicia transicional hacia la verdad que los pueblos amazónicos esperaban desde hace mucho tiempo.
Qué crímenes imputó la JEP a los exintegrantes de las Farc
De acuerdo con la JEP, los crímenes atribuidos a los bloques Sur y Oriental incluyen asesinatos de líderes indígenas, desplazamientos forzados de familias enteras, amenazas contra la autonomía de los resguardos y ataques directos contra las autoridades tradicionales. La guerrilla buscaba debilitar los procesos organizativos y de defensa cultural de los pueblos para imponer su dominio armado en los territorios.
La violencia no se limitó a quienes ejercían autoridad formal. También alcanzó a los encargados de preservar y transmitir los saberes ancestrales y las prácticas tradicionales. Según el tribunal, esto atentó de fondo contra la memoria y la cohesión comunitaria, y puso en riesgo sitios sagrados y tradiciones de valor incalculable.
La masacre de San Luis y los 65 líderes asesinados
Uno de los hechos más devastadores recogidos en la imputación fue la masacre de San Luis, en el departamento del Caquetá, cometida en 1997, cuando siete autoridades tradicionales del pueblo Korebajü perdieron la vida. La JEP estableció que no fue un episodio aislado: cuatro años antes, en 1993, había sido asesinado Aquiles Bolaños, fundador del Consejo Regional Indígena del Orteguaza Medio Caquetá, según lo evidencia el Plan de Vida del pueblo Korebajü, citado en la documentación del tribunal.
El Plan de Vida del pueblo Korebajü registró también que entre 1997 y 2003 las Farc asesinaron a 65 líderes indígenas. El motivo principal, según la JEP, estuvo relacionado con la resistencia de esos líderes frente al sometimiento, el reclutamiento forzado y la presión de la estructura armada sobre las autoridades del resguardo.
Por qué esta decisión importa para la paz y los pueblos indígenas
Para las comunidades de la Amazonía y la Orinoquía, esta imputación significa algo más que un trámite judicial. Significa que el Estado reconoce, con nombres, fechas y territorios, la agresión sistemática que vivieron pueblos históricamente marginados. La palabra de los mayores y de las autoridades tradicionales, recogida en sus propios planes de vida, fue escuchada por la justicia.
La jurisdicción especial nacida del Acuerdo de Paz tiene aquí una de sus tareas más sensibles: esclarecer lo que ocurrió en regiones donde el Estado estuvo ausente durante décadas y donde la guerra golpeó con fuerza desproporcionada a quienes menos armas tenían. El esclarecimiento es condición para la reparación, y la reparación es condición para reconstruir el tejido social de esos territorios.
Los pueblos Nükak, Jiw, Hitnü, Siona y Korebajü son comunidades pequeñas, algunas en riesgo real de extinción física y cultural. Cada líder asesinado representó, para ellos, una pérdida mucho más grave que en sociedades numerosas: se fue con él un idioma, una memoria, un hilo de la transmisión ancestral. Por eso la JEP habló de crímenes que amenazaron la supervivencia misma de estos grupos humanos.
Qué sigue después de la imputación
La imputación es una etapa dentro del proceso de la JEP, no el final del camino. Los exintegrantes de las Farc llamados a responder deberán aceptar o controvertir los cargos, y las víctimas indígenas tendrán la oportunidad de participar en las audiencias y en las medidas de reparación que el tribunal ordene.
Para las comunidades, la esperanza es que esta verdad judicial se traduzca en acciones concretas: garantías de no repetición, protección de los territorios y fortalecimiento de la autonomía indígena. En otros puntos del país, como ocurre con el fortalecimiento de la presencia territorial del Gobierno en Huila para proteger a las comunidades, la apuesta es la misma: que la paz se sienta donde antes se sintió la guerra.
Preguntas frecuentes
¿Qué pueblos indígenas fueron afectados según la JEP?
Los pueblos afectados fueron los Korebajü, Siona, Nükak, Hitnü y Jiw, de la Amazonía y la Orinoquía, según la imputación de la JEP difundida el 14 de octubre de 2026.
¿Cuántos líderes indígenas asesinaron las Farc entre 1997 y 2003?
Según el Plan de Vida del pueblo Korebajü, citado por la JEP, entre 1997 y 2003 las Farc asesinaron a 65 líderes indígenas.
¿Qué fue la masacre de San Luis?
Fue un crimen cometido en 1997 en el Caquetá, en el que siete autoridades tradicionales del pueblo Korebajü perdieron la vida a manos de las Farc.
