La Registraduría define el orden democrático: consultas, Senado y Cámara en las elecciones de marzo
En un momento histórico para la democracia colombiana, la Registraduría Nacional ha establecido el protocolo que guiará la lectura de resultados en las elecciones del 8 de marzo de 2026. Esta decisión, que puede parecer técnica, encierra un profundo significado para la participación ciudadana y la transparencia electoral.
El registrador nacional, Hernán Penagos, explicó con claridad el orden que seguirá el preconteo: primero las consultas presidenciales, luego el Senado de la República y finalmente la Cámara de Representantes. Esta metodología no es casual, sino que responde a la necesidad de garantizar que cada voto cuente y que la ciudadanía pueda seguir, paso a paso, el desarrollo de esta jornada democrática.
Un proceso pensado para la gente
"Esta forma de procesar y hacer el escrutinio de mesa busca garantizar una entrega progresiva de la información a lo largo del día", señaló Penagos durante la rueda de prensa. Es una decisión que pone en el centro a las comunidades, permitiendo que cada territorio pueda conocer los resultados de manera ordenada y comprensible.
La estrategia de la Registraduría va más allá de lo técnico. Se trata de democratizar la información electoral, haciendo que cada ciudadano, desde el más apartado corregimiento hasta los centros urbanos, pueda acceder a los resultados de manera clara y oportuna.
Tecnología al servicio de la participación
Paralelamente, la entidad presentó una herramienta que marca un antes y un después en la participación electoral: un chatbot institucional disponible a través de WhatsApp. Esta innovación tecnológica no es un lujo, sino una necesidad en un país donde el acceso a la información debe ser universal.
La plataforma digital ofrece ocho funcionalidades esenciales:
- Consulta del lugar de votación con solo el número de cédula
- Verificación de designación como jurado
- Información sobre candidatos y listas electorales
- Consulta de resultados preliminares en tiempo real
- Acceso al cronograma electoral
- Información sobre tarjetas electorales
- Plan de trabajo institucional
- Módulos de capacitación para jurados
Transparencia desde las bases
El proceso electoral no termina con el voto. Como explicó el registrador, al finalizar la jornada, cada jurado deberá destruir el material no utilizado y posteriormente abrir las urnas, iniciando así el preconteo que dará legitimidad a estos comicios.
Esta metodología refleja el compromiso con la transparencia que tanto reclaman las comunidades colombianas. Es un paso hacia la construcción de una democracia más sólida, donde cada voto no solo cuenta, sino que es contado de manera visible y verificable.
Las elecciones de marzo de 2026 representan una oportunidad única para fortalecer el tejido social y la participación ciudadana. La Registraduría, con estas medidas, está sentando las bases para que esta jornada democrática sea verdaderamente inclusiva y transparente.