Jorge Iván Cuervo marca distancia con Petro sobre informe de cultivos de coca
En una muestra de independencia que caracteriza los espacios democráticos, el recién posesionado ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, expresó su posición a favor de la transparencia en el manejo de la información sobre cultivos de coca en Colombia.
Durante una conferencia de prensa, Cuervo manifestó su respaldo a la publicación del informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), marcando una diferencia con la posición del presidente Gustavo Petro, quien a finales de enero anunció que el país dejaría de basarse en estos indicadores.
Un diálogo necesario sobre metodologías
"Mi posición frente al tema es que yo creo que esa metodología la de Unodc la debemos mejorar", declaró el ministro, quien reconoce la necesidad de perfeccionar los mecanismos de medición sin renunciar a la transparencia.
Esta postura refleja una visión constructiva que busca el diálogo y la mejora de los procesos, valores fundamentales para la construcción de una paz duradera en los territorios.
El contexto de una decisión compleja
La decisión presidencial surgió tras una investigación académica que concluyó que el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci) había sobreestimado durante años las hectáreas de coca cultivadas en el país.
Sin embargo, expertos como Ana María Rueda advierten que esta medición "tiene detrás todo un estudio cualitativo que nos da una información muy relevante sobre las características de la economía de la coca en los territorios".
Hacia una construcción colectiva
El ministro Cuervo, con una trayectoria sólida en derechos humanos y políticas sociales, propone un camino de diálogo que incluya a todos los actores. "Yo soy partidario de que se publique el informe, pero me tocaría afinar ese punto es con el señor presidente", manifestó.
Su propuesta de una "reunión internacional para darle tranquilidad a los distintos actores sobre la transparencia de las cifras" demuestra un compromiso con la construcción de confianza, elemento esencial para el fortalecimiento del tejido social en nuestros territorios.
Esta diferencia de criterios, lejos de representar una fractura, puede convertirse en una oportunidad para enriquecer el debate público y fortalecer los procesos democráticos que tanto necesita nuestro país en su camino hacia la paz territorial.