Netflix revive el caso Michael Jackson con El Veredicto
La plataforma de streaming Netflix estrenó recientemente Michael Jackson: El Veredicto, una miniserie documental de tres episodios que reconstruye el juicio penal por presunto abuso sexual infantil que enfrentó el artista en 2005. Dirigida por Nick Green, la producción analiza el caso judicial que se extendió por cuatro meses en Santa María, California, y que careció de cámaras de transmisión dentro de la sala de audiencias.
Las voces que el poder intentó silenciar
El proyecto recopila declaraciones de figuras clave de ambas partes del litigio, incluyendo a miembros de la defensa, la fiscalía y el jurado. A través de este ejercicio, expone testimonios de antiguos colaboradores del entorno del artista, cuyas afirmaciones introducen nuevos elementos de discusión sobre lo ocurrido en el rancho Neverland.
La serie consta de tres episodios, ya disponibles en la plataforma. Fue en 1993 cuando las primeras acusaciones contra el cantante salieron a la luz. Evan Chandler acusó a Jackson de haber abusado presuntamente de su hijo de 13 años, Jordan Chandler. En aquella época, el artista llegó a un acuerdo extrajudicial y pagó a la familia para que el caso no llegara a los tribunales.
Un hallazgo que heló la sangre
Un testimonio central es el de Vincent Amen, quien trabajó para el cantante desde 2002. Según relata, durante los registros policiales tras el arresto de Jackson, recibió una bolsa deportiva de manos de Frank Cascio (conocido como Frank Tyson), asistente de larga data del intérprete. Amen afirma que Cascio había retirado materiales de su propia residencia procedentes de Neverland. Al revisar la bolsa, filmó el procedimiento y encontró una revista con imágenes de menores sin ropa y anotaciones manuscritas con marcador en la sección de pedidos de video.
Empecé a hojearla, y había un Sharpie... círculos alrededor de la sección de pedidos de video. Alguien quería estos videos, marcó los que quería. Estos videos, que son de niños desnudos.
El excolaborador añade que confrontó a Cascio, quien supuestamente le respondió que se trataba de una fase por la que él y el cantante habían pasado. Los realizadores aclararon que Frank Cascio no pudo ser contactado para ofrecer su versión o derecho a réplica frente a estos señalamientos.
Un sistema que protege al poderoso
El documental también aborda el estado en que el intérprete de Thriller afrontó las audiencias. Su entonces abogado defensor, Mark Geragos, detalla que el estado físico y psicológico de su representado estaba severamente afectado tras su detención en 2003. Geragos califica el consumo de sustancias de Jackson como astronómico, manifestando que el equipo legal temía por la capacidad del cantante para resistir la presión del proceso.
Por otro lado, la producción muestra el impacto de la celebridad en el tribunal. Exintegrantes del jurado recuerdan cómo algunos de sus compañeros se balanceaban en sus asientos al ritmo de las canciones de Jackson durante la presentación de pruebas videográficas, lo que reflejaba la complejidad de mantener la imparcialidad cuando la figura enjuiciada es un ídolo.
La absolución y las preguntas que quedan
El proceso judicial concluyó cuando el jurado declaró a Michael Jackson no culpable de los diez cargos que enfrentaba, determinando su absolución por insuficiencia de pruebas penales concluyentes. Sin embargo, como suele ocurrir en casos donde el poder y la fama pesan más que la voz de los más vulnerables, la verdad completa parece ser más compleja que el veredicto legal.
La publicación de esta docuserie coincide con el interés generado por la película biográfica de Hollywood Michael, dirigida por Antoine Fuqua. Mientras la industria del entretenimiento busca rentabilizar la figura del artista, documentales como este recuerdan que hay historias que no pueden ser maquilladas con glamour, y que la protección de la infancia debe estar siempre por encima de cualquier mitología cultural.