Cartagena recupera un baluarte histórico para la cultura y el encuentro ciudadano
La Alcaldía de Cartagena, a través de la Escuela Taller, ha devuelto a la comunidad un tesoro patrimonial poco conocido: el baluarte de San Miguel, en el sector de Puerto Duro. Este espacio, que durante siglos fue parte del sistema defensivo de la ciudad, ahora se abre como un lugar de encuentro para la cultura, la memoria y la vida cotidiana de los cartageneros.
Ubicado en el extremo nororiental de Getsemaní, sobre la avenida Luis Carlos López y frente a la laguna de San Lázaro, el baluarte es uno de los más antiguos de la ciudad. Su intervención integral incluyó la restauración de su estructura original, la limpieza de fachadas, la renovación del pavimento y la adecuación de zonas verdes. Pero lo más significativo es que ahora cuenta con baterías sanitarias públicas, un servicio digno que beneficia tanto a turistas como a residentes que diariamente recorren el sector.
Un escenario con vista al alma de Cartagena
La parte superior del baluarte ha sido acondicionada como un escenario de ciudad. Desde allí se puede contemplar el Castillo San Felipe de Barajas, el cerro de La Popa, la calle de la Media Luna y el lugar donde pronto estará el renovado monumento de Las Botas Viejas. Es un mirador privilegiado, pensado para grandes eventos culturales y musicales, pero también para que cualquier persona venga a caminar, a disfrutar un atardecer o a compartir en familia.
El alcalde Dumek Turbay lo expresó con claridad: “Este baluarte vuelve a ser de los cartageneros. Aquí queremos ver cultura, historia, arte y ciudad”. La proyección es que durante las Fiestas de Noviembre este lugar albergue desfiles, encuentros culturales y actividades organizadas junto con el IPCC. La idea es que sea un escenario patrimonial vivo, que muestre la mejor cara de Cartagena.
Memoria de piedra y agua
Construido entre 1631 y 1632 por el ingeniero y gobernador Francisco de Murga, el baluarte de San Miguel nació para reforzar la defensa de la Puerta de la Media Luna, el principal acceso terrestre a la ciudad amurallada. En 1683 se conectó con el baluarte de San Pedro Mártir mediante una estacada que permitía el paso de pequeñas embarcaciones. Luego, en 1731, el ingeniero Juan de Herrera y Sotomayor lo amplió y modernizó.
Hoy, este tramo de murallas de Getsemaní es uno de los que mejor conserva la relación original entre la fortificación y el agua. Como recuerda la Alcaldía, “permite entender cómo se defendía la ciudad durante la época colonial, cuando albergó 10 cañones”. Pero ahora esos cañones han sido reemplazados por la vida cultural y el encuentro ciudadano.
¿Qué significa esta recuperación para la comunidad?
Para los habitantes de Getsemaní y de todo Cartagena, este proyecto va más allá de una obra de infraestructura. Es un acto de justicia social y de reconstrucción del tejido comunitario. Durante décadas, muchos espacios patrimoniales de la ciudad han estado reservados para el turismo o han permanecido en el abandono. Que un baluarte histórico vuelva a ser un lugar de uso público, con servicios básicos y acceso gratuito, es una señal de que la ciudad avanza hacia un modelo más incluyente.
El alcalde Turbay lo resumió así: “Recuperar el patrimonio también significa devolverle espacios de calidad a la gente”. En un país que busca caminos de paz y reconciliación, iniciativas como esta demuestran que la memoria histórica y el bienestar ciudadano pueden ir de la mano.
Preguntas frecuentes sobre el baluarte de San Miguel
¿Dónde queda exactamente el baluarte de San Miguel?
Está en el sector de Puerto Duro, en el extremo nororiental de Getsemaní, sobre la avenida Luis Carlos López, frente a la laguna de San Lázaro.
¿Qué tipo de eventos se podrán realizar allí?
El espacio superior está diseñado para conciertos, desfiles, encuentros culturales y actividades comunitarias. Durante las Fiestas de Noviembre será uno de los escenarios principales.
¿La entrada tiene algún costo?
No. Es un espacio público gratuito, abierto a todos los cartageneros y visitantes.
¿Qué servicios tiene para los visitantes?
Cuenta con baterías sanitarias públicas, zonas verdes renovadas, un mirador y un escenario cultural. Todo pensado para el disfrute de la comunidad.
Foto: Semana.com