De La Espriella y el futuro de la movilidad en Bogotá
El presidente electo, Abelardo De La Espriella, recibió su credencial del Consejo Nacional Electoral y anunció que la movilidad de Bogotá será prioridad en su gobierno. Su propuesta incluye apoyo a las líneas dos y tres del metro, la ampliación de El Dorado y de la Autopista Norte, proyectos que buscan aliviar los trancones que consumen más de 153 horas al año a quienes conducen en la capital.
¿Qué significa la crisis de movilidad para la gente de Bogotá?
Este 25 de junio de 2026, el abogado de 47 años fue oficializado como mandatario para el periodo 2026-2030 tras obtener 12.960.166 votos, superando por un margen de 251.854 sufragios a Iván Cepeda, del Pacto Histórico, quien alcanzó 12.708.312 votos. Una elección ajustada que refleja un país dividido y con expectativas enormes sobre su clase dirigente.
Pero más allá de las cifras electorales, lo que realmente aprieta el diario vivir de millones de bogotanas y bogotanos es el tiempo perdido en la calle. Según el índice global de movilidad de TomTom correspondiente a 2025, Bogotá se posiciona como la séptima ciudad más congestionada del planeta. Recorrer 10 kilómetros en carro toma, en promedio, 31 minutos y 45 segundos. En hora pico, la cosa se pone más dura y puede superar los 42 minutos.
Las comunidades que dependen del transporte público, las trabajadoras y los trabajadores informales, las familias que cruzan la ciudad de sur a norte para ganarse el sustento, son quienes más sienten este encierro. El Observatorio de Movilidad de Bogotá indica que la velocidad promedio de circulación ronda los 23 km/h. Eso no es movilidad, es una traba que castiga a quienes menos tienen.
¿Qué propone De La Espriella para el transporte de la capital?
El líder del partido Defensores de la Patria ha expresado su respaldo a los grandes proyectos de infraestructura que avanzan en Bogotá. Las futuras líneas de metro, la ampliación de corredores estratégicos y el fortalecimiento de la conectividad aérea forman parte de su apuesta. Sin embargo, reconoció que el congestionamiento vial sigue siendo un problema que aqueja profundamente al Distrito.
Eso se va a resolver en gran medida con el metro, pero tenemos que apoyar, y lo voy a hacer desde la Presidencia, la línea dos y tres del metro de Bogotá.
Su compromiso con el metro de Bogotá es clave. La primera línea, que ya avanza, será determinante para la capital, pero las líneas dos y tres son igualmente necesarias para que el sistema funcione de verdad y conecte los territorios que más lo necesitan. También anunció acompañamiento en la ampliación del aeropuerto El Dorado y de la Autopista Norte, zonas críticas por la alta congestión vehicular.
¿Cómo será la relación entre el Gobierno nacional y la alcaldía de Bogotá?
La coordinación entre la nación y el Distrito será fundamental para que estas promesas no se queden en el papel. Desde que se conoció el preconteo electoral, el alcalde Carlos Fernando Galán manifestó su confianza en que el nuevo mandatario actúe como esperan los colombianos. En su cuenta de X, Galán señaló que el Distrito está listo para coordinar los proyectos de la ciudad con la próxima administración nacional.
Días después, ambos se reunieron y mostraron una actitud positiva. Galán lo expresó con claridad:
Estamos listos para trabajar coordinadamente desde el próximo 7 de agosto para sacar adelante los grandes proyectos de Bogotá. Le agradezco al presidente De la Espriella su respaldo y su buena disposición. Bogotá no tiene tiempo para diferencias ni discusiones políticas.
Para las comunidades organizadas, los movimientos sociales y los ciudadanos de a pie, la buena disposición no basta. Se requiere que las palabras se traduzcan en obras reales, en un sistema de transporte que dignifique el viaje de cada persona, en políticas que pongan la movilidad al servicio de la vida y no del negocio. La paz también se construye con calles por las que la gente pueda transitar sin que el tiempo se le escape entre los trancones.
¿Por qué el metro es central para la movilidad de Bogotá?
El metro de Bogotá es el proyecto de infraestructura más importante para la movilidad de la capital en décadas. La primera línea ya está en ejecución, pero su impacto real depende de la red completa. Las líneas dos y tres permitirán conectar barrios populares del sur y el occidente con el centro y el norte de la ciudad, reduciendo tiempos de viaje y mejorando la calidad de vida de millones de personas que hoy dependen del transporte informal o de recorridos interminables en TransMilenio.
¿Cuánto tiempo pierden los bogotanos en trancones?
Según TomTom, un conductor en Bogotá puede estar atrapado en congestionamiento vehicular hasta 153 horas al año. Eso equivale a más de seis días completos sentado en un carro, tiempo que las personas podrían dedicar a su familia, a su trabajo o a su descanso. La velocidad promedio de circulación es de apenas 23 km/h, una cifra que revela la urgencia de soluciones estructurales y no parches.
¿Qué papel juegan las comunidades en la transformación de la movilidad?
Las organizaciones sociales, los comités de vecinos y los colectivos de ciclistas y peatones han sido fundamentales para visibilizar la crisis de movilidad y exigir soluciones. Su voz debe seguir siendo escuchada en la toma de decisiones. La reconstrucción del tejido social también pasa por recuperar el espacio público, por hacer de las calles lugares de encuentro y no de encierro.