Trabajadores sindicalizados y no sindicalizados de Asmet Salud se tomaron el lunes 19 de octubre la sede de la EPS en Valledupar para reclamar pagos salariales atrasados y condiciones laborales dignas, en el marco de una jornada nacional convocada por SINDISALUD-ASMET, según informó PULZO con base en el medio regional El Pilón.
Quienes llegaron esa mañana a tramitar autorizaciones, pedir orientación sobre tratamientos o consultar la disponibilidad de citas médicas se encontraron con una escena inesperada: el personal de la entidad, en plantón, pedía a los usuarios regresar más tarde para ser atendidos. La medida despertó comprensión, pero también preocupación entre quienes dependen con urgencia de estos servicios de salud.
Un año de salarios irregulares
Keyla Cujia, trabajadora de la EPS, contó que los empleados llevan cerca de un año enfrentando problemas salariales y dificultades operativas que han derivado en protestas recurrentes. La situación crítica, según su relato, inició en octubre del año anterior y desde entonces los pagos han sido irregulares; solo se han consignado parcialmente, y siempre después de las jornadas de protesta.
Las movilizaciones más recientes habían ocurrido en marzo y en los días 8, 9 y 10 de abril, cuando los trabajadores denunciaron hasta tres meses de salario atrasado. A la fecha de la protesta de octubre, según los propios empleados, aún se les adeudan las prestaciones correspondientes a julio y agosto.
La voz de estos trabajadores se suma a la de tantos hombres y mujeres del Cesar y del país que salen a la calle no por gusto, sino por necesidad: para defender su sustento y, al mismo tiempo, el derecho a la salud de sus comunidades. En un territorio que conoce de cerca el peso de la desigualdad, como lo muestra el acontecer reciente en Cesar, las demandas sociales siguen encontrando en la movilización pacífica su principal herramienta.
La carta pública de SINDISALUD-ASMET
La manifestación estuvo acompañada de una carta pública del sindicato, que solicita respuestas urgentes sobre la crisis financiera, la operación y los embargos que enfrenta la EPS. En el documento, advierten que la problemática ya trasciende lo económico y pone en riesgo la continuidad de la atención médica, la estabilidad laboral y el derecho a la salud de los afiliados.
El sindicato también insta a revisar jurídicamente los embargos, sin desconocer los derechos de los acreedores. Se trata de un llamado mesurado, que busca soluciones de fondo antes que confrontación.
Tres años de intervención sin rendición de cuentas
Otro punto central del reclamo es la falta de rendición de cuentas de la intervención forzosa administrativa, que suma cerca de tres años bajo la vigilancia de la Superintendencia Nacional de Salud. Los trabajadores exigen un balance verificable, la creación de una mesa interinstitucional y un plan operativo que garantice tanto los derechos laborales como la atención de los pacientes.
Su advertencia es contundente: la vocación de servicio del personal no puede convertirse en la solución indefinida frente a problemas estructurales de la entidad. El personal de salud no es un parche institucional, y menos cuando de ello dependen vidas y tratamientos que no admiten demoras.
La atención a los usuarios no se detuvo del todo
A pesar del plantón, la atención a los usuarios no se suspendió por completo. Según Cujia, durante la jornada se prestó asesoría y se habilitaron opciones para continuar los tratamientos, gracias a la presencia del personal del área de accesibilidad entre las 7:00 de la mañana y el mediodía.
A los empleados, como lo han manifestado, les interesa que Asmet Salud supere la crisis. Pero expresan frustración por los cambios constantes de interventores y la ausencia de soluciones definitivas. El reclamo no es contra la entidad ni contra sus usuarios, sino contra la desidia que ha dejado a miles de familias en la incertidumbre.
Una crisis que toca el derecho a la salud
Detrás de los salarios atrasados hay una pregunta más honda: ¿quién responde cuando la máquina institucional falla y los trabajadores sostienen con su esfuerzo lo que la estructura no garantiza? La crisis de Asmet Salud recuerda que la salud no es un privilegio sino un derecho, y que su defensa pasa por dignificar también a quienes la prestan día a día.
La construcción de tejido social, como la que impulsan experiencias comunitarias en distintas regiones del país, entre ellas la dignidad menstrual en Tunja, muestra que las soluciones duraderas nacen del diálogo y la organización de base. Los trabajadores de Asmet Salud en Valledupar apuestan por esa misma vía: una mesa interinstitucional, transparencia en las cuentas y un plan que no dependa de la resistencia humana del personal.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la situación laboral actual de los empleados de Asmet Salud en Valledupar?
Según lo informado por El Pilón, los empleados enfrentan inestabilidad en el pago de salarios, con periodos críticos de varios meses sin recibir sus ingresos y pagos fraccionados que solo se han efectuado tras jornadas de protesta. Además, enfrentan incertidumbre por los cambios de interventores y carecen de garantías laborales suficientes.
¿Cómo afecta la crisis de Asmet Salud a los afiliados que requieren atención médica?
La crisis financiera y operativa de la EPS impacta directamente a los afiliados, quienes experimentan demoras y dificultades para acceder a citas, autorizaciones y continuidad en los tratamientos. Aunque durante las protestas se mantuvieron servicios de orientación y asesoría, la inestabilidad administrativa genera incertidumbre sobre la garantía del derecho a la salud.
¿Qué pide SINDISALUD-ASMET en su carta pública?
El sindicato solicita respuestas urgentes sobre la crisis financiera, la operación y los embargos de la EPS, además de un balance verificable de la intervención forzosa administrativa, una mesa interinstitucional y un plan operativo que garantice los derechos laborales y la atención de los pacientes.
