Multas en Bogotá: estas conductas en la calle pueden costarle casi un millón de pesos
En Bogotá, ciertos comportamientos cotidianos en el espacio público pueden terminar en sanciones económicas de hasta $933.816, una cifra que golpea con fuerza el bolsillo de cualquier ciudadano. Las autoridades han sido claras: arrojar residuos, orinar en la calle o lavar el carro en la vía son conductas que van contra la convivencia y que, en 2026, tienen un costo alto.
La multa general tipo 4, establecida por la Ley 1801 de 2016, es la que se aplica en estos casos. Pero más allá del castigo económico, lo que está en juego es el cuidado de los espacios que compartimos como comunidad y el respeto por el entorno que nos sostiene.
Botar basura en la calle: una sanción que duele
Dejar residuos, escombros, muebles viejos, colchones o llantas en calles y parques es una práctica que la Alcaldía de Bogotá ha reiterado como contraria a la convivencia. Quienes lo hagan se exponen a una multa tipo 4 de $933.816, según lo establecido para 2026.
La situación no es menor. La Secretaría de Gobierno reportó que, en los primeros meses de 2026, ya se habían impuesto más de 600 comparendos por mala disposición de residuos ordinarios y de construcción. Detrás de cada colchón abandonado o cada escombro tirado, hay una decisión que afecta la limpieza y la salud de todos.
Para evitar llegar a ese punto, el Distrito recuerda que existe la línea 110, habilitada para solicitar la recolección gratuita de residuos voluminosos. Una alternativa sencilla que protege el bolsillo y el barrio.
Orinar en el espacio público: una falta con matices
La Ley 1801 de 2016, en su artículo 140, numeral 11, prohíbe expresamente realizar necesidades fisiológicas en la calle. La sanción es la misma: $933.816. Pero aquí hay un detalle importante que la Corte Constitucional ha protegido: cuando una persona en situación de calle no tiene acceso a un baño, no se le puede aplicar la multa de forma automática.
Esa decisión reconoce que no todos tienen las mismas condiciones materiales, y que la sanción no puede ser una carga injusta para quienes ya viven en la exclusión. Las autoridades también pueden imponer medidas pedagógicas, buscando que la corrección venga acompañada de conciencia.
Lavar el carro en la vía: un lujo que cuesta caro
Otra práctica común que puede salir muy cara es lavar el vehículo con manguera en la calle. El artículo 100, numeral 5, de la Ley 1801 lo considera un comportamiento contrario a la preservación del agua, un recurso cada vez más valioso.
La Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia ya había advertido sobre esto, y en 2026 hay registro de sanciones por $933.816 por lavar bienes muebles en el espacio público. No se necesitan cámaras escondidas para detectar la falta; basta con que una autoridad observe la acción para imponer el comparendo.
Más allá de la multa, está el mensaje: el agua es un bien común que no podemos desperdiciar, y la calle es un espacio de todos que merece cuidado.
¿Qué significa esta multa para la convivencia?
Estas sanciones no buscan solo castigar, sino recordarnos que el espacio público es un tejido que construimos entre todos. Cada residuo que recogemos, cada baño que buscamos antes de salir, cada carro que lavamos en un lugar adecuado, son gestos pequeños que sostienen la vida en común.
La recomendación de las autoridades es clara: evitar usar calles, parques y andenes para estas prácticas. Porque, al final, cuidar el espacio público es cuidarnos unos a otros, y eso no tiene precio.