“Los terremotos no matan, las edificaciones inseguras sí”: Unni Krishnan, de Plan International, sobre la tragedia en Venezuela
Unni Krishnan, Director Humanitario Global de Plan International, se prepara para viajar a Venezuela tras los terremotos que sacudieron el occidente del país. En una entrevista desde Colombia, el líder humanitario comparte su visión sobre la respuesta a la emergencia, la protección de la niñez y la importancia de la solidaridad comunitaria.
Krishnan, quien ha respondido a desastres en más de 40 países —de Haití a Myanmar, de India a Ucrania—, coordina con instituciones venezolanas y agencias de la ONU el despliegue de su equipo sobre el terreno. Plan International, presente en más de 80 países, enfoca su trabajo en la protección de los derechos de la niñez, especialmente de las niñas.
La urgencia de actuar con humanidad
“En los primeros días, lo más importante que podemos hacer es actuar con urgencia y solidaridad. Necesitamos recordarle a la gente que, en un desastre, nuestra humanidad compartida importa más que nuestras diferencias”, afirma Krishnan. “Como decía Johan Cruyff: ‘Cada desventaja tiene su ventaja’. Incluso en los momentos más oscuros, las crisis pueden sacar a la luz una compasión extraordinaria, unidad y la determinación de ayudarnos unos a otros”.
El director humanitario se define como “posibilista”: “No me pregunto si algo es posible; me pregunto qué se puede hacer y con qué rapidez. En una emergencia, el tiempo salva vidas”.
¿Por qué los terremotos no matan, sino las edificaciones inseguras?
Krishnan es claro: “No soy ingeniero estructural, así que no quisiera especular sobre la calidad de las edificaciones en la zona de Morón antes de que los expertos completen las evaluaciones. Pero sí sabemos una cosa: por lo general, los terremotos por su cuenta, solos, no matan a las personas; las matan las edificaciones inseguras”.
En Venezuela, el sismo fue muy superficial y seguido segundos después por otra sacudida poderosa. “Esa combinación puede ser devastadora: la primera sacudida debilita las estructuras y la segunda las derrumba. Incluso las edificaciones que siguen en pie pueden no ser seguras todavía, porque las réplicas pueden continuar durante semanas o incluso meses”, advierte.
El impacto en la niñez: más allá de los escombros
Para Krishnan, el mayor peligro después de un terremoto no son solo los escombros visibles. “Es el silencio que cae cuando las niñas y los niños dejan de jugar”. El trauma suele ser invisible, y por eso el primer paso es escuchar. “Voy a buscar al niño callado que dejó de hablar, que dejó de jugar o que se aisló de los demás. Voy a escuchar a los padres y madres que nos cuentan que su hija o hijo tiene pesadillas, moja la cama, se sobresalta con facilidad o tiene miedo de quedarse sola o solo”.
Después de un terremoto, el juego no es un lujo: es la forma en que las niñas y los niños comienzan a sanar. “Cuando el juego se detiene, el trauma habla más fuerte”, afirma.
La resiliencia comunitaria como motor de recuperación
Krishnan recuerda una lección de su infancia en Kerala, India: “Mi madre me enseñó que, en el mismo estanque, puedes elegir ver el barro o el loto”. Esa filosofía guía su trabajo. “Algunas de las mejores soluciones que he visto en crisis humanitarias no salieron de los libros de texto; salieron de las propias comunidades”, dice, recordando a mujeres en Bangladesh que pidieron patos en lugar de gallinas porque sobreviven a las inundaciones.
“Los desastres no crean la desigualdad: la exponen y la profundizan. Los niños y niñas que ya eran vulnerables por pobreza, desplazamiento o discapacidad pueden enfrentar riesgos aún mayores de explotación, abuso y violencia. Pero si actuamos temprano y trabajamos con las comunidades, muchos de estos daños pueden prevenirse”, sostiene.
La solidaridad como camino: el papel de Colombia y la comunidad internacional
“Es muy alentador ver el respaldo incondicional del pueblo y el gobierno de Colombia”, destaca Krishnan. Plan International trabaja a través de mecanismos de coordinación humanitaria establecidos con la ONU y las instituciones venezolanas. “El gobierno venezolano ha manifestado su disposición a recibir apoyo internacional”, agrega.
Para Krishnan, la clave está en la colaboración: “Ninguna organización ni gobierno puede hacerlo solo. Son la solidaridad, la colaboración y la humanidad las que convierten la posibilidad en esperanza”.
¿Cómo ayudar a los niños y niñas a recuperarse?
El primer paso, según Krishnan, es ayudar a las niñas y los niños a sentirse seguros de nuevo. “Un terremoto no solo destruye casas: destroza el sentido de seguridad de una niña o un niño. Tenemos que aliviar esa presión atendiendo sus necesidades inmediatas y dándoles la oportunidad de jugar, aprender, reír y simplemente volver a ser niñas y niños”.
Plan International colabora con Payasos Sin Fronteras para llevar risas a las zonas de desastre. “Es una alianza creativa y poderosa que ayuda a las niñas y los niños a sanar, les regala momentos preciosos de risa y nos da la oportunidad de transmitirles mensajes sencillos y claros que contribuyen a su recuperación”, explica.
Krishnan cierra con una reflexión inspirada en Gabriel García Márquez: “No es cierto que las personas dejan de perseguir sus sueños porque envejecen; envejecen porque dejan de perseguir sus sueños. Un terremoto no le quita a un niño la necesidad de jugar. Quitarle el juego es lo que permite que el trauma se instale”.
Preguntas frecuentes sobre la respuesta humanitaria en Venezuela
¿Qué está haciendo Plan International en Venezuela tras los terremotos?
Plan International coordina con instituciones venezolanas, la ONU y socios humanitarios para asegurar el acceso y la entrega de asistencia humanitaria, enfocándose en la protección de la niñez, especialmente las niñas, y en apoyar su bienestar emocional.
¿Cómo se puede ayudar a los niños y niñas afectados?
Según Krishnan, todos tenemos un papel: trabajadores humanitarios, docentes, padres, artistas, voluntarios y donantes. Una palabra amable, un aula segura, un balón de fútbol o un simple acto de compasión pueden ser parte de la sanación de un niño o niña.
¿Por qué los terremotos no matan a las personas directamente?
Krishnan explica que los terremotos por sí solos no matan; lo hacen las edificaciones inseguras. La combinación de un sismo superficial seguido de una réplica poderosa puede ser devastadora, debilitando y derrumbando estructuras.