La residencia londinense donde Laura Sarabia representa a Colombia
En el exclusivo barrio de Belgravia, corazón de Londres, se alza una casona del siglo XIX que alberga uno de los patrimonios más valiosos del Estado colombiano en el exterior. Allí, en el número 76 de Chester Square, Laura Sarabia asumió hace tres semanas su rol como embajadora de Colombia ante el Reino Unido.
La llegada de Sarabia a Londres marca un nuevo capítulo en su carrera diplomática, tras dejar el cargo de Ministra de Relaciones Exteriores después de cuatro meses. Su nombramiento como embajadora la coloca al frente de una misión crucial: fortalecer las relaciones bilaterales entre Colombia y el Reino Unido durante los últimos diez meses del gobierno Petro.
Un patrimonio histórico de la diplomacia colombiana
La residencia diplomática, construida sobre terrenos que pertenecieron al duque Gerald Cavendish, ha sido testigo de momentos clave en la historia de Colombia. Desde 1963, cuando la ocupó Virgilio Barco como embajador del gobierno de Guillermo León Valencia, 24 embajadores han habitado sus seis pisos a lo largo de 14 gobiernos distintos.
Por esas paredes han transitado figuras emblemáticas como Julio César Turbay, Alfonso López Caballero y Nohemí Sanín. Cada uno dejó su huella en la construcción de las relaciones diplomáticas entre ambos países, enfrentando los desafíos de su época con la responsabilidad que implica representar a Colombia en una de las capitales más influyentes del mundo.
Los retos de la nueva embajadora
Sarabia se posesionó discretamente el 16 de octubre y ya comenzó sus actividades diplomáticas. Su primera iniciativa fue un diálogo académico sobre los usos alternativos de la hoja de coca, una temática que refleja el compromiso del gobierno colombiano con enfoques integrales y humanistas frente a problemáticas históricas.
Entre sus principales desafíos está la recuperación del estatus migratorio que permitía a los colombianos viajar sin visa al Reino Unido. Esta medida, implementada recientemente, ha reducido significativamente la comunidad colombiana en territorio británico, afectando los lazos familiares y económicos entre ambas naciones.
Una oportunidad para la reconciliación
La designación de Sarabia llega en un momento crucial para Colombia. Con los acuerdos de paz como bandera y la necesidad de fortalecer la presencia internacional del país, su gestión puede contribuir a proyectar una imagen renovada de Colombia en el escenario internacional.
La residencia de Chester Square, con su decoración sobria mantenida desde los tiempos de Carolina Isackson de Barco, se convierte así en el escenario donde se escribirá un nuevo capítulo de la diplomacia colombiana, con la esperanza de que contribuya a la construcción de puentes y al fortalecimiento del tejido social entre las comunidades colombianas en el exterior.
Mientras tanto, Sarabia tendrá la oportunidad de perfeccionar su inglés y prepararse para el protocolo de presentación de credenciales ante el rey Carlos III, un ritual que incluye el tradicional paseo en carroza hasta el Palacio de Buckingham, símbolo de la solemnidad diplomática entre naciones.