Un sobreviviente que no se rinde: el Gobierno respalda el emprendimiento de Sergio Mogollón
La historia de Sergio Mogollón vuelve a inspirar a Colombia. Este diseñador y publicista, reconocido como el primer hombre víctima de un ataque con ácido en el país, recibirá ahora el respaldo del Gobierno entrante para fortalecer su taller de estética automotriz, un proyecto que nació del esfuerzo y la resiliencia, y que hoy genera empleo para varias familias.
Mogollón fue atacado con un químico el 9 de diciembre de 2011, cuando intentaba proteger a su pareja de un robo. Las heridas le costaron la visión total durante dos años y medio, y la pérdida irreversible de uno de sus ojos. Pero su historia no terminó ahí: con tenacidad, convirtió el dolor en propósito y construyó un camino propio en el sector automotriz.
¿Cómo nació el proyecto Vision and Design?
Hace diez años, en un espacio pequeño y con más sueños que recursos, Mogollón comenzó a dar forma a su taller especializado en estética y modificación de vehículos, al que llamó Vision and Design. El camino no fue fácil: enfrentó quiebras previas en agencias de publicidad y las secuelas médicas de la agresión, pero nunca dejó de buscar oportunidades laborales competitivas.
En sus propias palabras, el ácido no fue una excusa, sino un motor: “Yo no me justifico en el ácido, nunca lo he utilizado como excusa. El ácido me enseñó de qué soy capaz. Hoy en día manejo, genero empleo y trabajo”, afirmó en una entrevista con Revista Semana.
El punto de quiebre: la alta gama y la búsqueda de liquidez
En 2018, el taller logró posicionarse en el nicho de vehículos de alta gama, atendiendo a clientes del sector médico y empresarial. Sin embargo, como ocurre con muchos emprendimientos en crecimiento, la falta de liquidez y las dificultades para acceder a créditos bancarios tradicionales frenaron su expansión.
Es aquí donde entra la administración entrante, que decidió incluir el caso de Mogollón en la Ruta Milagro, una iniciativa del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT), liderada por Mauricio Gómez Amín. El objetivo es claro: brindar acompañamiento técnico y financiero para que el taller no solo sobreviva, sino que prospere.
¿Qué apoyos recibirá el emprendimiento de Mogollón?
El respaldo se canalizará a través de Bancóldex e incluirá herramientas diseñadas para fortalecer la operación del taller:
- Redescuento de facturas: un mecanismo para dinamizar el flujo de caja inmediato.
- Créditos para capital de trabajo: acceso a liquidez con tasas preferenciales y condiciones adaptadas a las necesidades del negocio.
- Acompañamiento en gobernanza corporativa: asesoría técnica para corregir falencias administrativas y contables.
Gómez Amín explicó que el respaldo estará supeditado al cumplimiento de compromisos operativos por parte de la empresa, buscando así una viabilidad sostenible en el tiempo.
Un contexto de lucha: la Ley Natalia Ponce
El caso de Mogollón también recuerda los avances legislativos en Colombia. En 2016, la Ley 1773, conocida como Ley Natalia Ponce, tipificó los ataques con ácido como un delito autónomo, con severas penas de prisión y protocolos de atención integral en salud para las víctimas. Una respuesta normativa que llegó años después de la agresión que marcó la vida de Mogollón.
¿Puede el financiamiento ser una herramienta de autonomía para las víctimas?
La historia de Mogollón pone sobre la mesa una pregunta clave: ¿el acceso a financiamiento puede convertirse en una herramienta sostenible para la autonomía económica de los sobrevivientes de violencia? Su ejemplo sugiere que sí, cuando el apoyo institucional se combina con la determinación personal. Su taller no solo es un negocio; es un símbolo de reconstrucción del tejido social y de la capacidad humana para renacer.
La Ruta Milagro, con su enfoque en historias como la de Mogollón, abre una puerta de esperanza para otros emprendedores que, como él, han enfrentado la adversidad y buscan un futuro digno. La invitación es a seguir de cerca este caso y a reflexionar sobre cómo el Estado puede acompañar, sin paternalismos, a quienes construyen país desde la resiliencia.