En Bello, el sufrimiento diario de miles de conductores tiene nombre propio: la glorieta de Niquía. Allí, donde confluye la movilidad que baja del norte de Antioquia, los trancones se han vuelto parte de la rutina, y la paciencia de la comunidad hace rato se agotó. La solución, un proyecto vial llamado La Seca, ya está en marcha, pero a un ritmo que no calma la urgencia de un pueblo que no aguanta más.
La obra, que promete descongestionar uno de los puntos más críticos del Valle de Aburrá, avanza apenas en un 11%. La fecha estimada de entrega es 2030, pero la Alcaldía de Bello le pidió al presidente Abelardo de la Espriella un esfuerzo adicional para anticipar los recursos y entregar la megaobra en 2027 o 2028. La solicitud se hizo durante una reunión de empalme territorial, donde la alcaldesa Yulieth Lorena González Ospina le expuso al mandatario, entonces electo, la importancia estratégica de este proyecto para toda la región.
“El presidente nos abre una puerta que hemos tenido cerrada todos estos años. Cumplirles a nuestros electores ha sido complejo solos. Los recursos no alcanzan y el departamento no tiene la capacidad, porque son 125 municipios. Hablamos del río y la importancia de movilidad, infraestructura. La Seca, la fase 2 que permitirá descongestionar la glorieta de Niquía. La idea era hablar de esos proyectos que nos unen a todos”, afirmó la alcaldesa.
La fase 2 de La Seca consiste en la construcción de un brazo elevado en sentido norte-sur, a la altura del batallón Pedro Nel Ospina. La idea es que los vehículos que vienen del norte y se dirigen a Medellín o al sur del Valle de Aburrá puedan tomar ese paso elevado y llegar directamente a la avenida Regional, sin tener que meterse en la glorieta. Ese punto, según las autoridades municipales, es uno de los mayores focos de congestión vehicular en toda el área metropolitana.
La primera fase de la obra, ejecutada hace tres años, ya mostró resultados en el sentido sur-norte, permitiendo que los conductores evitaran la glorieta y redujeran la congestión en ese tramo. Ahora, la fase 2 busca replicar ese éxito en el sentido más crítico, el que a diario convierte un trayecto de menos de un kilómetro en un calvario de dos o tres horas en horas pico.
El secretario de Obras Públicas de Bello, José Serrano, explicó la importancia de esta intervención: “Lo que vamos a hacer ahora es el sentido norte-sur, que es el más caótico debido a que la glorieta hace muchos años está rebasada en cuanto al número de vehículos que transitan por ella”. La idea, precisó, es que “los carros que vienen desde el norte, y que no van para Bello, sino para Medellín o el sur del valle de Aburrá, no tengan que ir hasta la glorieta y hacer el giro a coger la regional o seguir por la autopista Norte, sino que, una vez, un par de kilómetros o un kilómetro antes, que queda el batallón, se suban a ese brazo, y vayan directamente a la avenida Regional”.
El proyecto, que tiene un valor total de 212.000 millones de pesos, es financiado en su mayoría por el Gobierno Nacional a través del Invías. El municipio aporta 30.000 millones de pesos. Actualmente, los trabajos se concentran detrás del Polideportivo Tulio Ospina, donde ya se realizaron labores de explanación, fundaciones y llenos del terreno.
Sin embargo, la demora en la ejecución ha generado críticas. El concejal Gustavo Adolfo Gómez recordó que este proyecto fue prometido desde 2020 y apenas hace pocos meses arrancó su construcción. “Se han malgastado algunos recursos en calibración de diseños”, señaló, sin profundizar en las razones del atraso.
La financiación del intercambio vial está asegurada mediante vigencias futuras hasta el año 2030, lo que garantiza la continuidad de la obra. Pero desde la administración municipal se busca que el Gobierno Nacional revise si es financieramente viable adelantar los desembolsos. “Lo que queremos es que el Gobierno Nacional revise si financieramente es viable que esos recursos no se tengan que esperar hasta el 2030, sino que se puedan viabilizar en 2027 o 2028, para poder darle mayor celeridad a la obra y que se la entreguemos mucho antes a toda la comunidad”, agregó Serrano.
¿Qué es el intercambio vial La Seca en Bello?
La Seca es un megaproyecto de infraestructura vial que busca descongestionar la glorieta de Niquía, uno de los puntos de mayor tráfico del Valle de Aburrá. La fase 2, que es la que se ejecuta actualmente, contempla la construcción de un brazo elevado en sentido norte-sur para que los vehículos que no necesitan ingresar a Bello puedan continuar directo hacia Medellín y el sur del valle.
¿Cuánto cuesta la obra y quién la financia?
La inversión total asciende a 212.000 millones de pesos. La mayor parte proviene del Gobierno Nacional a través del Invías, mientras que el municipio de Bello aporta 30.000 millones de pesos. Los recursos están asegurados mediante vigencias futuras hasta 2030.
¿Cuándo estaría lista la fase 2 de La Seca?
La fecha estimada de entrega es 2030, pero la Alcaldía de Bello le pidió al presidente Gustavo Petro que se anticipen los desembolsos para poder entregar la obra en 2027 o 2028. La solicitud busca darle celeridad a una obra que la comunidad espera desde hace casi una década.