Yokoi Kenji: los horarios escolares son una deuda con la niñez
El conferencista colombo-japonés Yokoi Kenji denunció que los niños en Colombia madrugan desde las 4:30 de la mañana para llegar al colegio, una práctica que calificó de absurda y que refleja una de las tantas deudas estructurales del sistema educativo. Su propuesta central es implementar la jornada única para garantizar el bienestar infantil y construir un país donde la educación sea verdaderamente un derecho, no un sacrificio.
¿Por qué los niños colombianos madrugan desde las 4:30 de la mañana?
En Colombia, la jornada escolar empieza en muchos colegios a las 6:00 de la mañana, pero la realidad de los niños y sus familias es mucho más cruda. Para llegar a tiempo, hay estudiantes que deben levantarse cuando todavía es de noche, esperar la ruta escolar en la calle a las 4:30 am y recorrer largas distancias hasta sus planteles educativos.
Yokoi Kenji lo contó con una anécdota que lo marcó. Un colega japonés que visitaba Colombia lo despertó una mañana, alarmado, porque creía que un niño había sido abandonado en la calle. Cuando Kenji miró por la ventana, descubrió que era un estudiante esperando el transporte escolar.
«Eso es absurdo. El japonés pensó que lo habían dejado en la calle. Pero imagínese a qué hora se levanta el niño, el de la ruta, el que abre el colegio. Colombia madruga demasiado, eso no es normal».
En Japón, las clases comienzan a las 8:00 de la mañana. La diferencia con Colombia no es solo de horarios, sino de prioridades. Mientras allá se protege el descanso infantil, aquí se normaliza el agotamiento de niñas y niños que apenas están creciendo, especialmente en los territorios rurales y populares donde las distancias son más largas y las vías más difíciles.
¿Qué cambios propone Yokoi Kenji para la educación?
Para el conferencista, el primer cambio debe ser el horario escolar. No se trata de una medida menor, sino de reconocer que el bienestar de la niñez es la base de cualquier sociedad que se respete. Kenji aboga por la jornada única, un modelo que permitiría a los estudiantes dormir adecuadamente, compartir tiempo con sus familias y desarrollar actividades que fortalezcan su crecimiento integral.
«Un país necesita un buen sistema educativo, buenos colegios, buenos hospitales y muy buenas cárceles. Uno no necesita ser político para eso, es sentido común».
La jornada única ha sido una promesa recurrente en los gobiernos de turno, incluida la actual administración del presidente Gustavo Petro. Sin embargo, su implementación enfrenta obstáculos reales: infraestructura insuficiente, falta de recursos para la alimentación escolar y una distribución territorial desigual que castiga especialmente a las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes. La exigencia de Kenji no es un capricho, es un llamado a convertir las promesas en realidades tangibles para los territorios más olvidados.
Polarización y sentido común: ¿qué espera la gente de sus gobernantes?
Sobre la polarización que vive el país, Yokoi Kenji no ofrece fórmulas mágicas. Sí cree que el sentido común debería imponerse sobre las discusiones estériles que dividen a la sociedad y fracturan el tejido social que tanto esfuerzo cuesta reconstruir.
«La gente no quiere saber si uno cree en Dios, la gente quiere saber si yo creo en el de él. La gente quiere saber de qué equipo es uno para saber si es el mismo de él».
Kenji cuestiona también el formato de la política colombiana, donde la arenga y la promesa grandilocuente suelen imponerse sobre la gestión real. Su reflexión apunta a algo que las comunidades saben por experiencia: quien se elige no es un salvador, es un administrador. Y lo que el país necesita no son discursos que dividen, sino administradores que arreglen lo que está roto y cuiden lo que tenemos.
«El que dice que va a cambiar el país no se le debe creer, se le debe creer al que diga que arreglará algunas áreas y administrará lo que tenemos».
Un espacio para reconstruir el bienestar emocional
Yokoi Kenji estará el 4 y 5 de julio en el teatro Astor Plaza con un encuentro llamado «entre hienas y cocodrilos», un espacio dedicado al bienestar emocional. En tiempos donde el tejido social está herido, iniciativas como esta buscan sanar desde lo individual lo que se ha fracturado desde lo colectivo.
¿Qué es la jornada única y por qué importa para la educación?
La jornada única es un modelo educativo donde los estudiantes asisten al colegio en una sola franja horaria, generalmente de 7:00 am a 3:00 pm, con alimentación incluida. A diferencia de la jornada dividida, este modelo permite una formación más integral, mejor nutrición y un descanso adecuado para la niñez.
¿A qué hora empiezan las clases en otros países?
En la mayoría de los países con mejor rendimiento educativo, la jornada escolar comienza entre las 8:00 y las 9:00 de la mañana. Japón, referente mundial en educación, inicia a las 8:00 am. Colombia, con inicios a las 6:00 am o incluso antes, está muy por debajo de estos estándares.