Tumaco florece: exportación récord de palma africana transforma el Pacífico nariñense
El puerto de Tumaco vive una transformación histórica que simboliza la resistencia y el renacimiento de las comunidades del Pacífico colombiano. En enero de 2026, este terminal portuario logró exportar cerca de 10.000 toneladas de aceite crudo de palma, atendiendo cuatro embarcaciones de gran calado en un solo mes, una hazaña que marca un antes y un después para esta región que ha sabido levantarse con dignidad.
De la resistencia al desarrollo: una transformación colectiva
La cifra cobra especial significado cuando se conoce la realidad histórica del puerto. Durante años, Tumaco apenas operaba un buque de aceite de palma cada dos meses. Hoy, la Sociedad Portuaria Regional Tumaco - Pacific Port demuestra que las comunidades del Pacífico, cuando cuentan con oportunidades reales, pueden protagonizar su propio desarrollo.
"Llevo 14 años manejando las operaciones de este puerto y lo que vivimos fue un verdadero hito", relata Arley Silva, gerente de operaciones. Sus palabras reflejan no solo un logro técnico, sino el orgullo de una región que construye futuro desde sus propias capacidades.
Trabajo digno y manos tumaqueñas
Lo más esperanzador de esta transformación es su rostro humano. La exportación histórica se realizó con mano de obra 100% tumaqueña, demostrando que el talento local no necesita migrar para encontrar oportunidades. Esta dinámica ha permitido ampliar la planta de trabajadores, priorizando siempre la contratación de habitantes del municipio.
Este enfoque representa una apuesta por el desarrollo endógeno, donde las comunidades son protagonistas de su propia transformación económica. Es un modelo que contrasta con décadas de extractivismo que dejaba pocas oportunidades para los pobladores locales.
25.000 hectáreas de esperanza
El crecimiento portuario está directamente relacionado con la expansión agrícola en Tumaco y sus alrededores. Actualmente, el municipio cuenta con cerca de 25.000 nuevas hectáreas sembradas de palma, fortaleciendo la capacidad productiva local y generando un flujo constante de trabajo.
Esta articulación entre producción agrícola y logística portuaria muestra cómo la economía campesina puede insertarse en mercados internacionales sin perder su identidad territorial. Los productos tumaqueños ahora llegan a México, Estados Unidos y varios países de África, llevando consigo la dignidad del trabajo rural.
Rompiendo estigmas, construyendo confianza
Durante años, Tumaco enfrentó estigmas asociados a la violencia y la informalidad. Hoy, el puerto se consolida como un espacio de oportunidades donde la capacitación y la experiencia del talento humano local juegan un papel central en la transformación económica de la región.
"Más que medirnos, nos mostramos. Le mostramos al país que el Puerto de Tumaco tiene la capacidad para atender operaciones de gran escala", afirma Silva. Es la voz de un territorio que reclama su lugar en el desarrollo nacional, no como receptor de ayudas, sino como constructor de soluciones.
Acompañamiento estatal y proyección nacional
El éxito de esta operación también contó con el acompañamiento del Gobierno Nacional, que ha puesto su atención en el fortalecimiento de la infraestructura portuaria del Pacífico. Esta articulación entre iniciativa local y apoyo estatal muestra el camino para un desarrollo territorial más equilibrado.
El Puerto de Tumaco se proyecta ahora como un actor clave para la exportación de productos agrícolas desde el suroccidente del país, demostrando que las regiones periféricas pueden convertirse en motores de desarrollo cuando se apuesta por sus capacidades y se respeta su autonomía.