Justicia para Jaime Esteban Moreno: los acusados buscan preacuerdo tras meses de dolor
La búsqueda de justicia para Jaime Esteban Moreno, el joven estudiante de la Universidad de los Andes cuya vida fue arrebatada en la madrugada del pasado Halloween, dio un giro este miércoles cuando los dos acusados de su asesinato manifestaron su disposición a aceptar su responsabilidad a cambio de una reducción de pena.
La audiencia de acusación contra Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo Rafael González Castro fue aplazada hasta el 18 de febrero, después de que sus defensores confirmaran negociaciones con la Fiscalía para llegar a un preacuerdo que les permita acceder a beneficios penales.
Un crimen que conmocionó a la comunidad universitaria
Juan Carlos Suárez Ortiz, quien esa noche fatídica vestía un disfraz de Darth Maul, y Ricardo Rafael González Castro, habían negado inicialmente los cargos por homicidio. Sin embargo, la presión social y las evidencias los han llevado a reconsiderar su posición legal.
Durante las audiencias previas, la jueza del caso expresó su preocupación por la "frialdad alarmante" mostrada por Suárez Ortiz ante la gravedad de los hechos. "Su comportamiento posterior refleja una frialdad alarmante y una actitud de indiferencia frente a la gravedad de lo ocurrido", señaló la magistrada en noviembre.
La tercera implicada: una búsqueda que continúa
Mientras los dos hombres se preparan para aceptar su culpabilidad, las autoridades mantienen la búsqueda de Kaleidymar Paola Fernández Sulbarán, una joven venezolana de 24 años oriunda de Ciudad Ojeda, quien según los testimonios habría incitado la violencia que terminó con la vida de Jaime Esteban.
Los relatos presentados durante las audiencias revelan que Fernández Sulbarán gritó a Suárez Ortiz: "¿No que mucho kick boxing? Yo le hubiera pegado más", en el momento en que comenzó la brutal agresión contra el estudiante de 20 años.
La mujer, quien vestía un disfraz azul la noche de los hechos, es buscada con circular roja de Interpol por temor a que haya huido hacia Venezuela, su país de origen.
Un sistema de justicia que debe responder
El preacuerdo, de concretarse, implicaría una pena de aproximadamente 16 años de prisión para los acusados, tras aplicar los beneficios por aceptación de responsabilidad. Esta cifra, aunque representa una reducción significativa, busca equilibrar la necesidad de justicia con los mecanismos legales disponibles.
El caso de Jaime Esteban Moreno ha puesto de manifiesto no solo la violencia que puede estallar en espacios de recreación, sino también la importancia de que nuestro sistema judicial responda de manera efectiva ante crímenes que conmocionan a toda una comunidad.
La familia de Jaime Esteban y la comunidad universitaria esperan que este proceso judicial, aunque doloroso, contribuya a que tragedias similares no vuelvan a repetirse en nuestras calles y espacios de convivencia.