Dos adolescentes que salieron de un colegio distrital de Patio Bonito, en la localidad de Kennedy al suroccidente de Bogotá, fueron halladas sanas y salvas el 22 de octubre de 2026, seis días después de que sus familias reportaran su desaparición. Las menores, de 15 y 16 años según los reportes, fueron encontradas solas dentro de una vivienda en Usme, al sur de la ciudad, después de que la madre de una de ellas recibiera una llamada anónima con la ubicación exacta del inmueble.
El caso, que mantuvo en vilo a dos familias y a varios barrios de Kennedy durante casi una semana, puso en evidencia las dudas que persisten alrededor de los protocolos de seguridad en los colegios públicos de la capital. La Secretaría de Educación de Bogotá anunció el 21 de octubre que abrió una investigación formal para establecer si el plantel cumplió los procedimientos exigidos para autorizar la salida de estudiantes, según informó El Espectador.
Cómo se desarrolló la desaparición en Kennedy
Todo comenzó el 16 de octubre. Ese día, según la información recopilada por PULZO con base en reportes de El Espectador y fuentes cercanas a la investigación, las dos adolescentes salieron del colegio distrital con una diferencia de tiempo de unos 40 minutos entre una y otra.
Los familiares denunciaron que un joven se presentó en el plantel afirmando ser hermano de las menores, con el fin de que le permitieran retirarlas del colegio. Los padres señalaron que esa persona no figuraba como acudiente autorizado y cuestionaron la rigurosidad de los controles de seguridad del colegio, un reclamo que resuena en muchas comunidades de la capital, donde los padres y madres confían en que la escuela es un espacio de cuidado.
Las familias, acompañadas por vecinos de Patio Bonito, emprendieron la búsqueda desde el primer día. Durante ese proceso, las autoridades hallaron a un adolescente a quien le restablecieron sus derechos, aunque aún no se ha confirmado si se trata de la misma persona que se presentó como familiar en el colegio, según los testimonios recogidos por El Espectador.
La llamada anónima que terminó con la angustia
La madrugada o la tarde del 22 de octubre, la madre de una de las menores recibió una llamada anónima en la que le dieron la ubicación exacta de una casa en Usme. La mujer pidió de inmediato la presencia de las autoridades, y cuando los uniformados llegaron al lugar señalado encontraron a las dos adolescentes solas dentro del inmueble.
Fue un alivio inmenso para las dos familias. Seis días de incertidumbre, de carteles con las fotos de las niñas, de recorridos por hospitales y estaciones de policía, terminaron con un abrazo en una casa del sur de la ciudad.
Evaluaciones médicas y acompañamiento psicosocial
Tras el rescate, las adolescentes fueron trasladadas de inmediato al Hospital de Meissen, donde recibieron una valoración médica inicial. Durante ese examen, las jóvenes expresaron que no fueron víctimas de violencia sexual ni de agresiones físicas, un dato que alivia en parte la angustia de los familias.
Sin embargo, quedan pendientes evaluaciones adicionales por parte de psicología y trabajo social, con el objetivo de establecer su estado integral. Fuentes de la investigación indicaron que, presuntamente, las estudiantes salieron del colegio por decisión propia, acompañadas de un conocido. Aún no están claros los detalles de su permanencia fuera de casa ni la forma en que llegaron a la vivienda de Usme donde fueron encontradas.
Qué investiga la Secretaría de Educación
La Secretaría de Educación de Bogotá informó el 21 de octubre que abrió una investigación para determinar si el colegio de Patio Bonito aplicó correctamente los protocolos establecidos para la salida de estudiantes, una revisión que incluye la verificación de qué autorizaciones fueron solicitadas y cómo se corroboró la identidad de la persona que recogió a las adolescentes, como también lo destacó Semana.
La entidad además solicitó la intervención del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para garantizar el restablecimiento de los derechos de las jóvenes. Esa medida apunta a que las menores reciban acompañamiento integral, más allá del desenlace afortunado de su desaparición.
Un caso que obliga a repensar la protección en las escuelas
Para muchas familias bogotanas, este caso no es solo una noticia de alivio. Es una alerta. Los colegios distritales, sobre todo en localidades populares como Kennedy, Usme o Ciudad Bolívar, son mucho más que lugares de aprendizaje: son espacios de cuidado donde los padres trabajan largas jornadas y depositan su confianza.
Que un desconocido haya podido presentarse ante el colegio diciendo ser hermano de las menores, y que ellas hayan salido del plantel sin que el procedimiento de verificación lo impidiera, plantea dudas serias sobre los mecanismos de control escolar. La investigación de la Secretaría de Educación deberá responder con transparencia: qué autorizaciones se pidieron, cómo se comprobó la identidad del visitante y qué falló en la cadena de custodia que debería proteger a cada estudiante.
Las comunidades también tienen voz en esta conversación. Las asociaciones de padres de familia de Kennedy reclamaron mayor rigurosidad en los controles de entrada y salida, y pidieron que la revisión no se quede en un solo colegio, sino que se extienda a los protocolos de todos los planteles distritales. La escuela pública, lejos de ser cuestionada como institución, debe salir fortalecida de este episodío con controles más claros y una comunicación más cercana con las familias.
Por ahora, las dos adolescentes están en casa con sus familias y bajo acompañamiento del ICBF. La investigación administrativa sigue su curso y los resultados determinarán si hubo fallas en el plantel y qué correctivos se aplicarán para que ninguna otra familia tenga que vivir seis días de angustia como los que vivieron estos padres y madres de Patio Bonito.
Preguntas frecuentes
¿Dónde fueron encontradas las adolescentes desaparecidas en Kennedy?
Las dos menores fueron halladas el 22 de octubre de 2026, seis días después de su desaparición, solas dentro de una vivienda en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, después de que una llamada anónima le dio la ubicación exacta a la madre de una de ellas.
¿Están bien de salud las adolescentes halladas en Usme?
Según la valoración inicial en el Hospital de Meissen, las jóvenes dijeron no haber sido víctimas de violencia sexual ni de agresiones físicas. Aún quedan pendientes evaluaciones de psicología y trabajo social para establecer su estado integral.
¿Qué investigación abrió la Secretaría de Educación de Bogotá?
La Secretaría inició el 21 de octubre una investigación para determinar si el colegio de Patio Bonito cumplió los protocolos de salida de estudiantes, incluyendo qué autorizaciones se solicitaron y cómo se verificó la identidad de quien recogió a las menores.
