Paipa y Pasonva: los nuevos sonidos que nacen de la resistencia y la diversidad en Colombia
Colombia no deja de sorprender con su capacidad de crear música desde las raíces más profundas de sus territorios. Dos géneros musicales, la paipa y la pasonva, están emergiendo desde Urabá y el Pacífico colombiano como expresiones que mezclan historia, migración y resiliencia. Ambas propuestas son un reflejo de cómo las comunidades transforman el dolor y la diversidad en arte.
¿Qué es la paipa y cómo nació en Urabá?
Amado Tovar, músico nacido en Apartadó, explica que la paipa es el resultado de una fusión entre el reggae dancehall, la cultura picotera y una técnica llamada “mixeo”, que los disc jockey de los picós desarrollaron para crear composiciones a partir de fragmentos de diferentes canciones. Este sonido, influenciado por los ritmos que llegaron desde Jamaica a través del puerto de Turbo, es hoy la carta de presentación de Tovar en los escenarios del país.
Según Tovar, la cultura picotera de Urabá tiene una herencia jamaiquina distinta a la de otras zonas del Caribe colombiano. El dancehall y el reguetón ingresaron al país por la cercanía de la región con Panamá, convirtiendo a Apartadó y Turbo en referentes para la difusión de estos ritmos.
Un nombre que recuerda la memoria de una masacre
El nombre del género también tiene un origen histórico y doloroso. Tovar señaló que, tras la masacre de La Chinita en 1994 y la migración forzada de habitantes de Urabá hacia Medellín, la música que identificaba a la región comenzó a llamarse “paipa” en los barrios populares de la capital antioqueña. Así, el género se convirtió en un símbolo de resistencia y memoria para las comunidades desplazadas.
Tovar, quien desde niño acompañaba a sus hermanos a las fiestas de picós, integró más tarde la agrupación Son Yoruba antes de emprender su proyecto como solista en 2012. A pesar de las dificultades de hacer carrera desde Urabá, decidió quedarse en la región y actualmente trabaja en nuevas fusiones entre la paipa y el rock y el funk.
Pasonva: el sonido del Pacífico que cruza fronteras
Gerardito La Promesa nació en Buenaventura, pero creció entre Putumayo, Ipiales, Tumaco y Bogotá. Esa mezcla geográfica lo llevó a crear Pasonva, un género que une los sonidos del Pacífico colombiano, el son de Cuba y la salsa del Valle del Cauca, con una estética de la música urbana.
El artista le contó que la Pasonva nació tras varios años de formación y búsqueda musical. Su sonido mantiene elementos característicos como la marimba del Pacífico, la clave de la salsa cubana y ritmos tradicionales de la región Pacífica, integrados con estructuras propias de la música urbana. El álbum que presenta oficialmente este género se titula Esto es Pasonva e incluye composiciones dedicadas a su madre.
Una música para todas las edades, desde la fe y la formación
Gerardito creció en un hogar cristiano, lo que marcó la manera en que escribe sus letras. Aunque aborda temas relacionados con las relaciones personales y las experiencias cotidianas, procura hacerlo sin recurrir a contenido explícito, para que su música pueda ser escuchada por públicos de todas las edades.
Su formación comenzó a los cinco años, cuando aprendió a tocar batería junto a su padre, quien era músico. Más adelante estudió piano en Bellas Artes, cursó música y administración, y luego se especializó en producción musical para desarrollar el sonido que imaginaba. A los 15 años ganó su primer concurso de canto en Tumaco.
¿Cómo están recibiendo estos nuevos géneros musicales?
Ambos artistas reconocen que dar a conocer un nuevo género es un desafío, pero la respuesta del público ha sido positiva. Gerardito presentó su propuesta en Aranjuez, Medellín, donde la recepción confirmó el interés por conocer este nuevo sonido. También se presentó en Vibra Urabá, un festival organizado en Apartadó por Comfama.
La paipa y la pasonva no solo son música. Son la voz de comunidades que, desde la diversidad y la resistencia, construyen nuevos caminos para la cultura colombiana. Como dice Amado Tovar, la diversidad es la identidad de Urabá.