Familias colombianas: cómo protegerse de los fraudes digitales en la compra de útiles escolares
En un momento donde las familias colombianas se preparan para el regreso a clases, la digitalización de los pagos se convierte en una herramienta fundamental, pero también en un desafío para la economía familiar. Los datos revelan una realidad preocupante: el 36,6% de los colombianos ha sido víctima de fraude digital en el último año, según el Estudio de Percepción y Comportamiento frente al Fraude 2025 de DataCrédito Experian.
El crecimiento imparable de los pagos digitales
La transformación digital en Colombia ha sido acelerada. Entre 2020 y 2024, las transacciones a través de billeteras digitales crecieron un 120%, superando los 40 millones de operaciones mensuales en 2025, según la Superintendencia Financiera. Este crecimiento se intensifica precisamente en épocas como el regreso a clases, cuando las familias buscan alternativas económicas y prácticas para adquirir útiles escolares.
Para las comunidades más vulnerables, estos pagos digitales representan una oportunidad de acceso a mejores precios y mayor comodidad, pero también un riesgo latente que puede afectar gravemente la economía doméstica.
Tres pasos para proteger a nuestras familias
Expertos en tecnología financiera han desarrollado una guía práctica conocida como el "1, 2, 3" para que las familias colombianas puedan navegar con seguridad en el mundo digital:
1. Verificación cuidadosa de cada transacción
Antes de confirmar cualquier pago, es fundamental revisar el monto total, validar que la página web sea oficial verificando la URL y la presencia del candado de seguridad, y conservar todos los comprobantes digitales. Esta práctica simple puede evitar pérdidas económicas significativas para familias que destinan gran parte de sus recursos a la educación de sus hijos.
2. Confirmar la legitimidad del canal de pago
La recomendación es escribir directamente la dirección web en el navegador, verificar que la URL comience por "https" y que el dominio corresponda al comercio autorizado. Es crucial evitar realizar pagos desde redes WiFi públicas y desconfiar de enlaces enviados por mensajes de texto o correos no solicitados.
3. Activar capas adicionales de seguridad
Siempre que sea posible, se debe activar la autenticación en dos pasos mediante códigos SMS, token o aplicaciones, así como las notificaciones de movimientos bancarios. Estas herramientas permiten detectar inmediatamente cualquier transacción sospechosa.
Un llamado a la solidaridad digital
La protección contra el fraude digital no es solo una responsabilidad individual, sino un compromiso colectivo. Las familias colombianas merecen acceder a la tecnología financiera sin temor, especialmente en momentos cruciales como la preparación del año escolar.
Es fundamental que nunca se compartan claves, códigos o información personal, y ante cualquier inconveniente, contactar directamente al comercio utilizando únicamente sus canales oficiales.
La adopción de estas prácticas permite a las familias aprovechar la conveniencia de los pagos digitales, protegiendo tanto su información como su economía doméstica en un momento donde cada peso cuenta para garantizar la educación de nuestros niños y jóvenes.