La División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) aplazó el partido entre Millonarios y Once Caldas el 14 de octubre de 2026, cuando apenas faltaban dieciséis minutos para el pitido inicial en el estadio El Campín de Bogotá. La razón fue el mal estado de la cancha, deteriorada tras los conciertos de la banda surcoreana BTS realizados a inicios de octubre.
Según la información publicada por PULZO, la inspección previa al encuentro constató que los parches de césped recién instalados no estaban enraizados y que era posible levantarlos con la mano sin ningún esfuerzo. Las lluvias recientes sobre Bogotá agravaron el deterioro del terreno, que quedó en condiciones riesgosas para los jugadores.
Por qué se aplazó el partido en El Campín
La empresa operadora Sencia, responsable del mantenimiento del escenario, había asegurado públicamente que entregaría el campo en óptimas condiciones para la competencia. El resultado fue otro. El reporte verificado por la Dimayor evidenció parches de grama sin arraigo y un terreno que aumentaba el riesgo de lesiones para los futbolistas.
La Dimayor tomó la determinación de aplazar el encuentro a último momento, una decisión que encendió la controversia sobre la organización de eventos en el fútbol profesional colombiano y sobre la efectividad del mantenimiento de los escenarios deportivos de la ciudad tras espectáculos de gran magnitud.
Reacciones oficiales: sanción contra el operador privado
Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, calificó de «inaceptable» el estado de la grama del estadio y pidió al Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) iniciar un proceso sancionatorio contra el operador privado por el incumplimiento de sus obligaciones contractuales.
La Dimayor, por su parte, declaró el suceso como fuerza mayor. Esa calificación jurídica blinda a Millonarios frente a un posible reclamo de Once Caldas sobre los puntos del partido, tal como se reseñó en los comunicados de la entidad.
Santa Fe y Jaguares, también afectados
El aplazamiento no fue un caso aislado. El partido entre Independiente Santa Fe y Jaguares fue igualmente suspendido por la misma problemática, lo que amplía la preocupación sobre la gestión de los escenarios deportivos en Bogotá.
Se suma además el antecedente de la final femenina de ida, que debió trasladarse de El Campín a Tunja debido a los conciertos. El patrón de interferencias sigue golpeando la organización del fútbol profesional colombiano.
La falta de fechas tentativas para la reprogramación y un calendario ajustado añaden incertidumbre al desarrollo de la liga, mientras los hinchas de dos de los clubes más queridos de la capital esperan noticias.
Un estadio que pertenece a la ciudad
Lo de este 14 de octubre no es solo un problema logístico. Es también una pregunta incómoda sobre prioridades: ¿para quién se gestionan los escenarios públicos de Bogotá? Cuando la grama de un estadio que es patrimonio de los bogotanos se entrega con parches que se levantan con la mano, algo falla en la cadena de responsabilidades entre la administración distrital y los operadores privados.
Esta no es la primera vez que la gramilla del Campín genera debate. Como ya lo registró este medio en su momento, el estado del césped del escenario también enfrentó al estadio con los niños de Bogotá, en una disputa por el uso de los espacios deportivos de la ciudad. Los estadios, como las escuelas y los hospitales, son bienes comunes. Su cuidado dice mucho de cómo una sociedad valora lo que comparte.
Las comunidades que llenan las tribunas cada fin de semana, las ligas populares que sueñan con jugar en esos campos y las familias que hacen del fútbol un espacio de encuentro merecen escenarios dignos y bien administrados. El proceso sancionatorio que impulsa el alcalde Galán será la oportunidad de saber si esta vez las consecuencias van más allá de los comunicados.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se aplazó el partido entre Millonarios y Once Caldas en El Campín?
El partido fue aplazado el 14 de octubre de 2026 por el mal estado de la cancha del estadio El Campín, deteriorada tras los conciertos de BTS de inicios de octubre. Según la Dimayor, los parches de césped no estaban enraizados y el terreno presentaba riesgo de lesiones para los jugadores.
¿Qué acciones tomarán las autoridades ante el mal estado del estadio?
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ordenó al IDRD iniciar un proceso sancionatorio contra el operador Sencia por incumplimiento contractual. La Dimayor calificó el hecho como fuerza mayor, lo que exime a Millonarios de una posible pérdida de puntos, mientras se analiza la reprogramación de los partidos afectados.
¿Qué otros partidos se suspendieron en Bogotá?
El encuentro entre Independiente Santa Fe y Jaguares fue suspendido por la misma problemática de la cancha. Además, la final femenina de ida debió trasladarse de El Campín a Tunja a causa de los conciertos.
