Golpe a la delincuencia: cae red que robaba y alteraba motocicletas en Armenia
Una operación coordinada entre la Policía Nacional del Quindío y la Fiscalía logró desmantelar una organización criminal dedicada al hurto y adulteración de motocicletas en Armenia. Este éxito refleja la importancia del trabajo conjunto entre instituciones para proteger a las comunidades más vulnerables del flagelo del robo.
Cuatro capturas en flagrancia
El operativo se desarrolló en una vivienda del barrio Bosques de La Cecilia, convertida en centro de operaciones donde alteraban los números de motor y chasis de vehículos robados. Allí fueron capturados Diego Alexander Aránzazu, Eduardo Bambague Mesa, Cristian Andrés Betancourt Echeverry y Edwin Alexánder Bernal Dávalos.
Según las investigaciones, la banda estaba liderada por un hombre de 32 años conocido como 'Pipiciego', acompañado de cómplices identificados con los alias 'El Caleño', 'Juan López' y 'El Flaco'. Esta organización no solo operaba en Armenia, sino que extendía sus actividades ilícitas por todo el Quindío y el Valle del Cauca.
Un taller clandestino de falsificación
La teniente coronel Claudia Marcela Cañas Peñas explicó que el inmueble funcionaba como una sofisticada operación para "legalizar" motocicletas hurtadas. Durante la intervención se incautaron:
- Seis motocicletas de alto cilindraje
- Tres placas vehiculares
- Licencias de tránsito falsas
- Herramientas especializadas para manipular seriales
- Sustancias químicas para regravar números
- Formatos para traspasos vehiculares
De las motocicletas recuperadas, tres tenían reporte de robo, incluyendo una sustraída en diciembre de 2025 en Tuluá. Las otras tres presentaban números de identificación completamente borrados, evidenciando la sofisticación de la operación criminal.
Justicia para las víctimas
Los detenidos, con extensos antecedentes por receptación, hurto calificado y falsedad documental, fueron imputados por receptación, falsedad marcaria y falsedad material en documento público. Aunque no aceptaron los cargos, un juez les dictó medida de aseguramiento carcelario.
Este golpe a la delincuencia representa un alivio para las familias trabajadoras que dependen de sus motocicletas para el sustento diario. En una región donde el transporte en moto es fundamental para la economía familiar, estas redes criminales atentan directamente contra la dignidad y el derecho al trabajo de nuestras comunidades.
Llamado a la solidaridad comunitaria
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier irregularidad a través de la línea 123. La denuncia oportuna no solo facilita la recuperación de vehículos, sino que fortalece el tejido social al permitir que la comunidad se organice contra la criminalidad.
La prevención también es responsabilidad colectiva: usar parqueaderos autorizados, evitar dejar motocicletas en la vía pública y mantener la solidaridad vecinal son herramientas fundamentales para construir territorios más seguros.
Esta operación demuestra que cuando las instituciones trabajan de manera coordinada y la comunidad participa activamente, es posible recuperar la tranquilidad en nuestros barrios y proteger el patrimonio de las familias trabajadoras.