Colombia ante Congo: Mojica y Sánchez confían en el colectivo
La selección Colombia superó su debut con solvencia y ahora mira hacia un rival más exigente. Johan Mojica y Dávinson Sánchez coinciden en algo fundamental: la paciencia, el orden y el trabajo colectivo serán las herramientas para enfrentar a Congo, un equipo que amenaza con su velocidad y su poder físico.
¿Qué enseñanza dejó el debut ante Uzbekistán?
En el fútbol, como en la vida, la paciencia suele ser la virtud de quienes saben esperar su momento. Johan Mojica lo tiene claro. El lateral destacó que ante Uzbekistán la clave fue mantener la calma y el orden defensivo, entender cómo debía desarrollarse el encuentro y controlar el juego sin perder el equilibrio.
«Sabíamos que había que tener paciencia porque era un equipo que nos iba a permitir dominar el partido», señaló Mojica.
El jugador resaltó la importancia de las vigilancias defensivas, un aspecto que permitió reducir al mínimo las opciones de contraataque del rival. Esos detalles, pequeños pero decisivos, hablan de un equipo que piensa en conjunto, que se cuida entre sí.
«Hubo muy pocas transiciones de Uzbekistán para atacarnos y eso dice mucho de la concentración que tiene el equipo», afirmó.
Para Mojica, la fórmula pasa por mantener un equipo bien posicionado y apostar por un fútbol práctico y serio. Una identidad que, según él, ha dado resultados a la selección y que refleja el carácter de un grupo que se reconoce en el esfuerzo compartido.
¿Cómo prepara Dávinson Sánchez el duelo ante Congo?
Dávinson Sánchez reconoció la satisfacción por poder aportar también en ataque a través del juego aéreo, aunque dejó claro que su principal responsabilidad está en la defensa. El zaguero, con la experiencia de quien ha recorrido estos torneos, sabe que su papel va más allá de la cancha.
«Me concentro mucho más en lo que puedo aportar desde lo defensivo, dar solidez y hacer que el equipo se sienta cómodo a la hora de atacar», explicó.
Sánchez destacó su papel de liderazgo y anticipó que la exigencia será mayor ante Congo. Los atacantes rivales son especialistas en atacar los espacios a la espalda de la defensa, pero el defensor confía en el conocimiento que tiene de algunos de ellos y en el trabajo colectivo para neutralizarlos.
«Va a primar mucho que Colombia se pueda sentir cómoda no solo con la posesión, sino también en el reinicio de los ataques», señaló.
¿Por qué importa la madurez del equipo en este torneo?
Sánchez valoró la madurez mostrada por el equipo en el debut. Consideró que Colombia tuvo paciencia para romper el esquema defensivo rival y supo reaccionar con inteligencia tras el empate. Esa capacidad de leer el momento, de no desesperarse, es lo que distingue a un grupo que se conoce y se respeta.
«El primer partido siempre tiene una carga especial. A veces se arriesga poco y no te sueltas como normalmente eres, pero Colombia entendió lo que debía hacer», comentó.
El defensor advirtió que cada encuentro incrementará el nivel de dificultad y que el equipo necesitará ofrecer un poco más de lo mostrado hasta ahora. La exigencia crece, pero también la confianza.
¿Cómo vive la selección la presión y la conexión con la gente?
Sobre la presión de jugar conociendo los resultados de otros equipos, Sánchez aseguró que todo depende de la manera en que se interprete el contexto. La competencia genera exigencia, pero también confianza.
«Entre más seguido juegues, mejor te sientes», expresó.
El defensor destacó algo que va más allá de la táctica: la decisión del grupo de mantener una cercanía con sus familiares y con la afición durante la concentración. Después de una temporada extensa, compartir con los seres queridos se convierte en una fuente de energía adicional sin perder de vista el objetivo principal. Es el recordatorio de que detrás de cada jugador hay una comunidad que lo sostiene.
En el plano futbolístico, insistió en que las vigilancias defensivas y la salida limpia tras recuperar el balón serán aspectos decisivos para que Colombia pueda imponer su estilo de posesión y permitir que mediocampistas y delanteros se sientan cómodos con la pelota.
Con un debut superado y un rival de mayor exigencia en el horizonte, la selección colombiana se aferra a la concentración, el equilibrio y la identidad como las principales herramientas para seguir avanzando. El camino se pone difícil, pero el colectivo sigue siendo la respuesta.