Ayuda de EE. UU. por el terremoto: 15,5 millones para reconstruir el tejido social en Colombia
El Gobierno de Estados Unidos activó 15,5 millones de dólares en ayuda humanitaria para Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto. Un equipo especializado de respuesta ante desastres ya se encuentra en el país para coordinar la entrega de los recursos, con un enfoque en las comunidades más afectadas.
En entrevista con Luis Carlos Vélez para el programa 'Vélez por la mañana', Natalia Molano, portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, explicó cómo se canalizará esta asistencia, cuáles son las necesidades identificadas y qué organizaciones recibirán los fondos.
Molano detalló que el equipo de respuesta ante desastres actúa como enlace entre el gobierno estadounidense, las organizaciones implementadoras, las ONG internacionales y el Gobierno colombiano. “Sirve como el enlace entre el gobierno estadounidense y organizaciones implementadoras, entidades especializadas, ONG internacionales y el gobierno de Colombia en este caso, para que todo sea hecho de una manera coordinada y rápida”, afirmó.
¿Cuáles son las necesidades prioritarias tras el terremoto?
Las necesidades fueron definidas en coordinación con el Gobierno colombiano. Según Molano, se priorizaron “abrigo de emergencia, alimentos y la evaluación de los daños y la reconstrucción, al igual que la protección física de las víctimas y sobrevivientes”.
La portavoz confirmó que el equipo ya está operando en el país y que una de sus tareas principales es garantizar que los recursos lleguen a las personas que más los necesitan, especialmente en las zonas más golpeadas por la emergencia.
¿Qué organizaciones recibirán los recursos?
Estados Unidos decidió trabajar con organizaciones internacionales que ya tienen presencia en Colombia para agilizar la entrega de la ayuda. Entre ellas figuran Catholic Relief Services, que opera mediante entidades afiliadas como Cáritas; la Organización Internacional para las Migraciones (OIM); el Programa Mundial de Alimentos de la ONU y World Vision.
“También ya publicamos las organizaciones internacionales que están recibiendo el dinero estadounidense; son organizaciones internacionales que ya operan dentro de Colombia porque la idea es que se pueda movilizar ese dinero, estos recursos, lo más rápido posible”, señaló Molano.
Además, se mencionó a Miyamoto International, una entidad de ingeniería con sede en Bogotá, cuyo trabajo se centra en la evaluación técnica de las estructuras afectadas. “Ellos tienen ingenieros y hacen las evaluaciones y ayudan con todo este trabajo de evaluación de estructuras después de un desastre”, explicó la portavoz.
¿Qué significa esta ayuda para las relaciones entre Colombia y EE. UU.?
La entrevista también permitió conocer la posición de Washington frente al momento que atraviesan las relaciones bilaterales. Molano afirmó que ambos países entraron en una “nueva era”, expresión utilizada por el secretario de Estado, Marco Rubio.
La portavoz señaló que la administración del presidente Donald Trump busca fortalecer el trabajo conjunto con Colombia en asuntos de seguridad y prosperidad. “Como buen vecino, queremos ser un mejor aliado para Colombia para que trabajemos juntos en temas de seguridad y prosperidad para nuestros dos países, pero también para el hemisferio”, manifestó.
Molano explicó que este respaldo responde a la estrategia estadounidense de priorizar el hemisferio y relacionó la recuperación colombiana con los intereses de su país. “Lo que suceda en nuestro vecindario nos afecta a nosotros. Es de nuestro interés nacional que Colombia siga adelante, que se recupere de esta tragedia y puede contar con el gobierno estadounidense para que trabajemos juntos a seguir adelante”, afirmó.
¿Cómo se garantizará que la ayuda llegue a las comunidades?
La coordinación entre el equipo estadounidense, las organizaciones internacionales y las autoridades colombianas busca evitar demoras y asegurar que los recursos se distribuyan de manera equitativa. La selección de entidades con presencia local responde a la necesidad de actuar con rapidez en un contexto de emergencia.
La reconstrucción del tejido social en las zonas afectadas será un proceso largo, pero la articulación de esfuerzos entre gobiernos y organizaciones humanitarias ofrece una esperanza concreta para las familias que lo perdieron todo.
Foto: El Tiempo